Hace pocos meses PokerStars conoció la historia de un luchador por la vida y por ser independiente, un ser que a pesar de su historia nunca se rinde y transforma las vidas de quienes les rodean. Esta es la historia en palabras de Atila un hombre que sueña con el poker:
Mi nombre es Pablo Atila Félix Vidales, soy de Culiacán Sinaloa.
Comencé a caminar como hasta el año y medio de edad, caminaba como pato y me caía mucho, se me hicieron exámenes y poco antes de cumplir los 3 años me diagnosticaron Distrofia Muscular Progresiva tipo Duchenne.
La Distrofia es una enfermedad genética causada por un error en uno de los cromosomas X de la madre, las hembras son las portadoras y los barones la padecen. El error causa que mi cuerpo no produzca la proteína llamada creatina, que es la que crea los músculos y a falta de ella se van destruyendo de forma gradual, hasta que uno no tiene fuerzas ni para respirar y se va perdiendo la movilidad.
Se conocen cerca de 40 tipos de distrofias siendo la Duchenne la más agresiva, con un promedio de vida de los 13 a 20 años de edad, estadísticamente.
Cuando cumplí los 3 años en agosto, mi padre murió en septiembre y mi madre un mes después, yo ni siquiera los recuerdo, pero a mi abuela materna si, quien se hizo cargo de mi y me cuido como a un hijo, hasta que falleció de cáncer cuando yo tenía 8 años.
Mi tío el mayor peleo mi patria potestad prometiendo que se haría cargo como un padre y pase a sus manos, al igual que el dinero que me había heredado mi abuela para mi atención futura. A los 11 termine la primaria, mi tío decidió que no siguiera estudiando y me encerró en su casa esperando a que muriera en 2 años mas, como lo habían diagnosticado los médicos.
Mientras él se gastaba mi dinero. Estuve aislado como por 7 años en esa casa, los cuales me dedique a dibujar y aguantar los malos tratos de la esposa de mi tío, me hice tan bueno en el dibujo que me encargaba que le ilustrara los libros que sacaba en su taller didáctico.
A los 13 años deje de caminar, mis piernas ya no tenían fuerza para seguir sosteniéndome, comencé a usar una patineta para trasladarme sentado dentro de la casa.
Para mi cumpleaños 17 me hablo una tía de Monterrey para felicitarme, le dije a escondidas el estado en el que me tenían, le pidió que me mandara una temporada con ella con el pretexto del cumple de mi primo y ahí fue donde se dio cuenta de la situación en la que estuve y que mi dinero ya se había gastado desde hace mucho.
Estando en Monterrey comencé a salir con mi primo y hacer amigos, mi tía me inscribió en una asociación de distrofia muscular que tenia sistema abierto, el cual aproveche para estudiar. También me llevó con un psicólogo para ubicarme y tratar de superar los daños de esos años de encierro y maltrato.
Todo iba bien, sentía que volvía a tener un futuro, el problema fue que mi tía quería que mis tíos también apoyaran enviándole una mensualidad por tenerme y como ninguno de los 3 lo hizo, comenzó a mandarme cada 3 meses con cada uno de ellos, así me trajeron como por 2 años y medio, Monterrey, Tabasco, Culiacán, Monterrey, Tabasco, Culiacán.
Cargaba con mis libros y estudiaba en las temporadas que me tocaba con los tíos donde no podía salir, y al llegar a Monterrey presentaba los exámenes, hasta que me mandaron aquí a Culiacán definitivamente con mi tío el menor.
A los 20 ya no me podía levantar solo si estaba acostado y a los 22 ya no podía bañarme ni subir a la taza del baño.
Mi tío al principio me ayudaba y luego contrataba a veces a alguien que lo hiciera, pero como no era tan seguido tenía que aguantar por días sin hacer del baño, se fue desentendiendo y me decía que me ayudaran mis amigos, o que les pidiera dinero a mis demás tíos, que el ya hacia bastante con darme techo y comida. Yo vivía en un cuarto. Si podía salir, ya no permitiría que me tuvieran encerrado, así que hice muchos amigos quienes se convirtieron en mi familia.
Pero yo no trabajaba no podía pagarle a alguien para que me ayudara, luego conocí a la doctora Patricia Ortiz quien intento conseguirme trabajo en el departamento de diseño en Ayuntamiento, pero dijeron que no había vacantes. Paso el tiempo y mi situación se complica con él.
Yo ya estaba desesperado y acudí con la doctora Pati de nuevo después de unos años, y me dijo que ya conocía a la persona indicada, que en ese entonces era el director de gobierno e inmediatamente me contrato junto con uno de mis amigos quien me acompaña y me asiste en la oficina, solo con la condición que tenía que aprender edición de video por que ocupaba a alguien que le hiciera unos trabajos, así me convertí en su diseñador gráfico y editor de video.
El trabajo cambio mi vida, me revivo, me hizo sentirme útil, me gusta al igual que crear y no quiero dejar de trabajar mientras aun pueda, por fin podía comprar lo que ocupara, pagarle a un amigos para que me ayudara, una silla de ruedas, aire acondicionado, un colchón ortopédico, ropa, zapatos, una pc mejor para trabajar en las tardes en mi casa y salir e invitar a mis amigos.
Todo se arreglo por 3 años, tanto que pude independizarme, rentar una casa y evitarme más problemas con mis tíos, pero mi jefe renuncio y hubo recorte de sueldo con mi nuevo jefe por falta de presupuesto.
En el 2008 me dieron el premio Coltzin al merito ciudadano, que entrega el ayuntamiento de mi estado, en la categoría de persona con capacidades diferentes. La medalla de plata se la di a la doctora Pati, quien se ha convertido como en mi mama adoptiva.
Como mi ingreso no es suficiente y vivo al día fue que ví en el póker una opción para tener ingresos extras y algún día ganar lo suficiente para no tener carencias y una atención garantizada para cuando ya no pueda seguir trabajando.
En Septiembre cumpliré apenas un año aprendiendo y jugando en PokerStars, fue después de ver un torneo en ESPN al Sr. Ángel Guillen que decidí intentarlo ya que como él es mexicano sentí que yo también podría llegar a lograrlo si me preparaba (lo cual me falta muchísimo jajaja).

Luego conocí a mi ÁNGEL DE LA GUARDA la Sra. Martha Herrera "marene" (mi "TICHER" así le digo aunque este mal escrito hee) quien siempre me presta atención, me aconseja, me apoya y ahora junto con ustedes me dan esta grandísima sorpresa, que no se cómo podré pagárselos en verdad y de todo corazón muchísimas gracias.
ATTE:
Atila Félix








