WSOP 2012: Victor Ramdin apunta al brazalete

wsop-130x100.png

Victor Ramdin quiere un brazalete de las World Series of Poker. No tenemos que preguntarle para saber esto, porque es un hecho tan simple como incuestionable. Ha tratado de hacerse con uno desde hace una década. En todo este tiempo ha cobrado en las World Series of Poker más de 30 veces, acumulando más de 400.000 $ en ganancias. Aun así, el brazalete le esquiva. Esta noche tiene la oportunidad de conseguirlo.

Ramdin ha llegado de nuevo a la mesa final del Limit Hold'em Shootout de 1.500 $. Por algún motivo, éste parece ser el evento de Ramdin. En 2007 el americano llegó a la mesa final del mismo torneo. Aunque finalmente sucumbió en 9ª posición, se le veía completamente en su salsa. Parecía de algún modo destinado a ganar su primer brazalete exactamente en ese evento.

Dicho esto, no es sorprendente que Ramdin cobrara en el mismo torneo el año pasado. Y tampoco nos extraña que Ramdin llegara ayer de nuevo a la mesa final.

Ahora Ramdin tiene la posibilidad de ganar su brazalete en su evento.

victor_ramdin_limit_shootout_wsop12.jpg

Victor Ramdin

Si Ramdin es capaz de ganar otro sit & go esta noche, se convertirá en el primer Team Pro que gana un brazalete este año. No sería la mayor caja de su carrera, pero sí una de las más importantes por todo lo que ello conlleva.

Hace unos cuantos años, Ramdin se planteó perder peso. Para obligarse, se involucró en una side bet que, finalmente, acabó perdiendo. Cuando la apuesta hubo terminado, Ramdin había perdido un montón de dinero, pero también más de 13 kilos.

"No me quejo", dijo en ese momento.

¿Por qué? ¿Cómo podía estar contento después de perder el dinero y el orgullo al perder la apuesta?

Muy sencillo, porque la apuesta no era importante para él. Perder peso es lo que realmente quería.

Hoy el americano tiene la oportunidad de llevarse más de 100.000 $ (que por cierto no están nada mal), pero si le preguntásemos hoy si prefiere el gran cheque o el brazalete de oro, creo que ya sé lo que respondería.

Estaremos atentos al desenlace.